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La cuota legal y el tercio de libre disposición en herencias

En el ámbito de las herencias y testamentos, es fundamental conocer las diferentes opciones legales que existen a la hora de repartir los bienes entre los herederos. Dos de los conceptos más importantes en este sentido son la cuota legal y el tercio de libre disposición. La cuota legal se refiere a la parte de la herencia que, por ley, debe ser destinada a los herederos forzosos, mientras que el tercio de libre disposición permite al testador disponer de una parte de la herencia a su libre elección. En este artículo, profundizaremos en ambos conceptos para que puedas entenderlos mejor y tomar decisiones informadas en cuanto a la planificación de tu herencia.

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Cálculo del tercio de libre disposición en herencias: Guía práctica

El tercio de libre disposición es una parte de la herencia que el testador puede dejar a quien quiera sin seguir las reglas de la legítima. En otras palabras, es una porción de la herencia que el testador puede disponer libremente.

El cálculo del tercio de libre disposición es sencillo. Primero, se debe calcular la cuota legal de la herencia, que es la porción que la ley asigna a los herederos forzosos (descendientes, ascendientes y cónyuge). La cuota legal depende del número de herederos forzosos y de la legislación aplicable en cada caso. Por ejemplo, en algunas comunidades autónomas de España, la cuota legal es de dos tercios de la herencia.

Una vez calculada la cuota legal, se resta de la herencia total. El resultado es el tercio de libre disposición. Por ejemplo, si la herencia total es de 100.000 euros y la cuota legal es de 66.666 euros, el tercio de libre disposición sería de 33.334 euros.

Es importante tener en cuenta que el tercio de libre disposición no se divide entre los herederos forzosos. El testador puede dejarlo a una persona o dividirlo entre varias, según su voluntad.

¿Cuál es la porción disponible en una herencia?

La porción disponible en una herencia se refiere al porcentaje del patrimonio del fallecido que puede ser distribuido libremente entre los herederos, es decir, sin tener en cuenta las restricciones legales. Esta porción está compuesta por el tercio de libre disposición y por las mejoras, si se han establecido en testamento.

El tercio de libre disposición es una parte de la herencia que el testador puede dejar a quien quiera, sin importar si son o no herederos forzosos. Según el Código Civil, este tercio debe ser, como mínimo, de un tercio del total de la herencia. Por lo tanto, el testador puede disponer libremente de hasta un tercio de su patrimonio.

Las mejoras, por su parte, son una figura jurídica que permite al testador incrementar la parte de herencia que corresponde a alguno o varios de sus herederos forzosos, sin perjudicar a los demás. En este caso, el testador puede disponer de hasta la mitad de la herencia para asignarla a las mejoras.

Es importante señalar que la porción disponible no tiene por qué ser utilizada en su totalidad, ya que el testador puede optar por distribuir todo su patrimonio entre sus herederos forzosos, dejando así fuera la porción disponible.

La cuota legítima de los herederos: ¿Cómo se divide?

La cuota legítima es una porción de la herencia que se reserva para los herederos forzosos (descendientes, ascendientes y cónyuge). Esta cuota está contemplada en el Código Civil y se establece como un derecho irrenunciable e intransmisible.
¿Cómo se calcula la cuota legítima?
La cuota legítima se calcula en función del grado de parentesco del heredero. En el caso de los hijos, la cuota equivale a dos tercios de la herencia. Si sólo hay un hijo, este heredará la totalidad de la cuota legítima. Si hay más de un hijo, se repartirá entre ellos en partes iguales.
En el caso de los padres, la cuota legítima es de un tercio de la herencia. Si sólo hay un padre, este heredará la totalidad de la cuota legítima. Si hay dos padres, se repartirá entre ellos en partes iguales.
En el caso del cónyuge, la cuota legítima dependerá de si hay o no descendientes o ascendientes del fallecido. Si no hay descendientes ni ascendientes, la cuota legítima es de la mitad de la herencia. Si hay descendientes, la cuota legítima es de un tercio de la herencia. Si sólo hay ascendientes, la cuota legítima es de la mitad de la herencia.
¿Cómo se divide la cuota legítima entre los herederos?
Una vez calculada la cuota legítima, se divide entre los herederos forzosos en función de su grado de parentesco y del número de herederos existentes. Es importante destacar que la cuota legítima sólo se reparte entre los herederos forzosos, es decir, aquellos que tienen derecho a ella.

Calculando el tercio de legítima en herencias: guía práctica

¿Qué es el tercio de legítima en una herencia?

El tercio de legítima es la parte de la herencia que la ley reserva para los herederos forzosos, es decir, aquellos que tienen derecho a recibir una porción de los bienes del fallecido, como los hijos o los padres en ausencia de descendientes. Este tercio no puede ser libremente dispuesto por el testador, ya que está destinado a asegurar el mínimo de subsistencia de los herederos forzosos.

¿Cómo se calcula el tercio de legítima?

Para calcular el tercio de legítima se debe tener en cuenta el número de herederos forzosos y su grado de parentesco con el fallecido. En general, el tercio se divide en tres partes iguales, correspondiendo una parte a los hijos o descendientes, otra parte a los padres o ascendientes y la última parte a los cónyuges viudos.

¿Qué ocurre si no hay herederos forzosos?

Si no hay herederos forzosos, el testador puede disponer libremente de la totalidad de sus bienes, sin que haya ninguna cuota legal que le obligue a dejar una parte a determinados familiares.

¿Cómo afecta el tercio de legítima a la cuota legal?

La cuota legal es la parte de la herencia que la ley establece que debe ser destinada a los herederos forzosos, incluyendo el tercio de legítima. Por tanto, si el testador no deja suficientes bienes para cubrir la cuota legal, los herederos forzosos podrán reclamar la parte que les corresponde, aunque esto suponga dejar a los legatarios o herederos voluntarios sin parte de su legado.

Por ello, es importante tener en cuenta la cuota legal y el tercio de libre disposición al momento de redactar un testamento o al momento de repartir una herencia. Es recomendable contar con el asesoramiento de un abogado especializado en derecho sucesorio para evitar confusiones y conflictos entre los herederos. Recordemos que una planificación adecuada puede evitar futuros problemas y garantizar la tranquilidad de nuestros seres queridos.

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